Paterson

Paterson

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  • Titulo original: Paterson
  • Dirección: Jim Jarmusch
  • Género: Drama
  • Protagonistas: Adam Driver - Golshifteh Farahani
  • País: Estados Unidos-Francia-Alemania Año: 2016
  • Duracion: 113'
  • Elenco: Kara Hayward - Rizwan Manji - Barry Shabaka Henley - Trevor Parham
  • IMBD
  • Tipo: Película

Ficha

Resumen

Paterson (Adam Driver) es un conductor de ómnibus en la localidad de Paterson, Nueva Jersey. Cada día sigue una simple rutina: hace su ruta diaria, observando la ciudad a través de su parabrisas y oyendo fragmentos de conversaciones fugaces a su alrededor; escribe poemas en un cuaderno; saca a pasear al perro; va al mismo bar cada noche; y se va a casa junto a su esposa Laura (Golshifteh Farahani). Por el contrario, el mundo de Laura es siempre cambiante. Cada día le surge un nuevo proyecto diferente e inspirador. La película contempla los triunfos y derrotas de sus vidas diarias, recreándose en la poesía que surge en los más pequeños detalles.

Trailer

Comentario de Cartelera.com.uy

Poesía cotidiana


Las películas de algunos directores, como Jim Jarmusch, son pequeños oasis en los que refugiarse cada tanto. A veces produce un inmenso placer encontrar películas que no buscan la satisfacción inmediata del espectador, donde no tiene que suceder algo extraordinario a los 20 minutos para que la trama avance, y donde la belleza está en los pequeños acontecimientos del día a día, esos sobre los que el personaje no tiene ningún control (pero que le devuelven los colores del mundo que le rodea) o esos sobre los que sí. Como la creación.


Paterson, obviamente, es una de esas películas. Paterson es el nombre de nuestro protagonista y también de la ciudad en la que vive, ubicada en New Jersey; y para más "coincidencias" llamativas, el hombre - que es conductor de ómnibus - es interpretado por Adam Driver ("driver" significa "conductor"). No serán las únicas coincidencias: tras el relato de un sueño de parte de su esposa (Golshifteh Farahani), Paterson encontrará en su ciudad varias parejas de mellizos. Serán apenas algunos de los elementos de la vida cotidiana que le rodean, y en los que Paterson pone su atención en una incesable búsqueda de detalles que son los que alimentan su poesía. Porque Paterson es poeta, aunque no publique, y construye minuciosamente sus poemas en las hojas de un cuaderno en el que escribe todos los días.


La película sigue al personaje durante una semana, día a día, repitiendo una estructura narrativa básica que comienza al amanecer, despertando junto a su esposa, para luego irse a trabajar, escribir unas líneas en su cuaderno antes de poner en marcha el ómnibus; manejar por la ciudad algunas horas (escuchando algunas conversaciones de sus pasajeros, observando el movimiento diario de la ciudad) y volver a casa para compartir un rato con su pareja antes de su último ritual del día: pasear a su perro y, de camino, pasar por su bar predilecto a tomarse una cerveza. En cada uno de esos días asistimos (además de a algunos encuentros con conocidos y extraños) a su relación con la poesía, con su proceso de creación del que Jarmusch nos hace partícipes no solo leyendo en pantalla sino también escuchando la voz de Driver, con una cadencia que parece propia de quien está probando combinaciones e imágenes, cierta musicalidad en las palabras, mientras construye pequeños relatos poéticos sobre cuestiones tan cotidianas y domésticas como una caja de fósforos.


En ese sentido la película es un cálido homenaje a William Carlos Williams, el poeta de Paterson por adopción (había nacido realmente en Rutherford, a pocos kilómetros, pero ejerció la medicina durante muchos años en el Hospital General de Paterson) y uno de los nombres más reconocidos - si bien tardíamente - de la poesía estadounidense. Un autor que podía escribir cosas como "Cuánto depende/ de una/ carretilla/ roja/ mojada por el agua/ de la lluvia/ junto a los blancos/ polluelos". O "Me comí/ las ciruelas/ que estaban/ en la heladera/ y que seguro/ estabas/ guardando/ para el desayuno..."


No hace falta decir que Williams es el poeta favorito de Paterson, el personaje, un hombre común que escribe poesía del mismo modo que Williams era un poeta que ejercía la medicina. Desde ese punto de vista, la película se aleja totalmente del poeta que frecuentemente ha retratado el cine, ese personaje torturado por la obsesión con su propia obra, por el precio de la fama o la incomprensión del mundo. Nada más alejado de la realidad de Paterson, quien ni siquiera se toma en serio la insistencia de su esposa cuando le ruega que haga copias de su cuaderno de notas. No está en su horizonte la búsqueda de reconocimiento ni prestigio, sino la más simple necesidad de satisfacer una pulsión creativa que le sale por los poros, sin pedir nada más a cambio que llegar al papel, que ser escrita para convertirse en poesía. Es, por tanto, una de las películas más hermosas sobre la creación artística y la atención a la belleza que emerge de los más pequeños detalles de la vida cotidiana. Una película hermanada con Smoke (1995), aquella maravilla creada por Paul Auster y dirigida por Wayne Wang.


Pero Paterson es también una historia de amor, la de un conductor de ómnibus que escribe poesía y su esposa Laura, quien tiene una llamativa obsesión por el blanco y negro. Cada día, ella se despierta con un nuevo proyecto, ya sea aprender a tocar guitarra, pintar una pared (de blanco y negro, obviamente) o cocinar muffins, y en muchos sentidos luce como la antítesis de Paterson, quien parece feliz con su rutina similar de todos los días. Sin embargo se complementan, se aceptan y se apoyan mutuamente, en esa otra gran construcción que es la vida en pareja.


Por Enrique Buchichio para Cartelera.com.uy

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