Eterno resplandor de una mente sin recuerdos

Eterno resplandor de una mente sin recuerdos

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  • Titulo original: Eternal sunshine of the spotless mind
  • Dirección: Michel Gondry
  • Género: Comedia romántica
  • Protagonistas: Jim Carrey - Kate Winslet
  • País: Estados Unidos Año: 2004
  • Duracion: 1h48'
  • Elenco: Elijah Wood - Kirsten Dunst - Tom Wilkinson - Mark Ruffalo
  • Sitio oficial IMBD
  • Disponible en: VHS DVD
  • Tipo: Película

Ficha

Resumen

Joel (Jim Carrey) queda asombrado y aturdido al descubrir que su enamorada Clementine (Kate Winslet) se ha borrado de la memoria los recuerdos de su tumultuosa relación. Desesperado, contacta al Dr. Howard Mierzwiak (Tom Wilkinson), el inventor del procedimiento y director de la clínica Lacuna Inc., para borrar a Clementine de su propia memoria. Pero a medida que los recuerdos de Joel desaparecen paulatinamente, él comienza a descubrir nuevamente su amor por Clementine. Desde la profundidad de su cerebro, Joel intenta escapar del procedimiento, y es cada vez más obvio que Joel no puede, ni quiere, olvidarse de Clementine.

Comentario de Cartelera.com.uy

Del olvido al no me acuerdo

El guionista Charlie Kaufman (¿Quieres ser John Malkovich?, El Ladrón de Orquídeas, Confesiones de una Mente Peligrosa) es probablemente uno de los autores más originales que se encuentran trabajando en la industria de Hollywood. Y su trabajo no debe resultar nada sencillo: mantener una voz original y única dentro de una gran máquina procesadora que saca productos cada vez más parecidos entre sí. Pero tal vez lo más singular del estilo de Kaufman es su manera de crear historias que, bajo una superficie de bizarra irreverencia y cierto cinismo, denotan una gran sensibilidad y preocupación por las inquietudes básicas del ser humano.

Así, Eternal Sunshine of the Spotless Mind (cuya idea original pertenece tanto a Kaufman como a Pierre Bismuth y al director Michel Gondry) es, además de una comedia muy loca sobre una clínica donde le borran recuerdos a la gente, una sensible historia de amor, tal vez la historia de amor más hermosa que hayamos visto últimamente. Porque es una historia sobre la inevitabilidad del amor y eso, en un mundo donde a veces la gente parece olvidar que cree en eso, es por lo menos sorprendente.

Y conviene ir sacándose los prejuicios de encima: Jim Carrey podrá no ser el mejor actor del mundo (de hecho no lo es), pero hace ya rato demostró que, de vez en cuando, entre una comedia estúpida y otra, se involucra en algún proyecto mucho más interesante y arriesgado como The Truman Show (1998), El mundo de Andy (1999), o esta película del francés Michel Gondry (Human Nature), un realizador con antecedentes en videos musicales para artistas como Björk, los Rolling Stones y Radiohead. Se ha dicho que Gondry es para lo visual lo que Kaufman es para la palabra escrita, o sea, un creador de mundos intrincados que suelen esconder otros mundos dentro de ellos, generando universos de múltiples lecturas y facetas que terminan, inevitablemente, sorprendiendo o confundiendo al espectador (o las dos cosas).

El inconsciente del personaje de Carrey que los técnicos de Lacuna Inc. pretenden manipular en Eterno Resplandor… es el equivalente al pasadizo de acceso a la mente de John Malkovich; o a las sucesivas y contradictorias versiones del guión adaptado que el propio Kaufman (y su hermano ficticio, Donald) escribían en El Ladrón de Orquídeas, o a la inquietante y dudosa mezcla de realidad y ficción que había detrás de las confesiones de Chuck Barris, el productor de televisión que dijo haber sido asesino para la CIA en Confesiones de una Mente Peligrosa. Así que no se trata de pedir racionalidad, sino de dejarse sumergir en la mente de un hombre herido de amor que quiere olvidar pero que, en el trayecto, se da cuenta de que no es tan sencillo como parecía.

Eterno Resplandor… es tal vez lo más parecido que se pueda pedir hoy a una historia de “amour fou”, o amor loco, que de loco no tiene tanto sino más bien de neurótico, y neuróticos somos un poco todos así que todos podremos sentirnos, en algún momento, identificados con lo que les pasa a Joel y a Clementine (una siempre sorprendente Kate Winslet), que cambia de color de pelo como quien podría cambiar de estados de ánimo. Es una de esas películas donde la risa, el humor, la locura y la emoción te producen, al final, ganas de salir y enamorarte. O de volver a enamorarte de esa persona con la que estás pero que de pronto, por esas cosas, a veces te parece que se están convirtiendo en una de esas parejas que dan lástima en los restoranes…


Por Enrique Buchichio para Cartelera.com.uy

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