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Película
Apocalypto
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Titulo original: Apocalypto
Género: Acción-Aventura
País: Estados Unidos
Año: 2006
Duración: 2h19'
Calificación: +15 años
Idioma: Maya (ST en español)
Director: Mel Gibson
Protagonistas: Rudy Youngblood , Dalia Hernández
Elenco: Raoul Trujillo, Gerardo Taracena, Jonathan Brewer
Web oficial: Sitio web de la película
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Resumen:
Cuando su idílica existencia se ve brutalmente desbaratada por una fuerza invasora, Garra de Jaguar (Rudy Youngblood) se ve obligado a iniciar un peligroso viaje a través de un mundo gobernado por el miedo y la opresión. Un mundo que le condena a un horrible final. Gracias a un inesperado giro del destino e impulsado por el amor que siente hacia su esposa y su familia, Jaguar inicia una desesperada carrera por alcanzar su hogar y salvar su modo de vida.





Enlace(s) relacionados en Internet
3 nominaciones al Oscar (en inglés)
Crítica de la revista argentina Haciendo Cine
Información en La Butaca (España)
Internet Movie Data Base (IMDb)
Reseña de Arte7.com.uy
Sitio oficial (en inglés)

 

Comentario de Cartelera.com.uy
En pocas palabras…: Mel Gibson propone una discutible aproximación a la civilización maya que es, ante todo, un intenso relato de acción y heroísmo.

En la tierra como en el infierno

A la altura de su cuarta película como director, parece ser que Mel Gibson persigue un mismo tema como si fuera una obsesión, al punto de que sus tres últimas realizaciones parecen la misma película con diferente contexto. A excepción de El Hombre sin Rostro (1993), su ópera prima, tanto Corazón Valiente (1995) como La Pasión de Cristo (2004) y esta Apocalypto reivindican el acceso al martirio o al heroísmo a través de un camino de injusticias y padecimientos más o menos terribles. Tanto William Wallace como este Garra de Jaguar (dejando de lado a Jesús, que es el mártir definitivo) son empujados al heroísmo por un poder corrompido y brutal que pone en peligro no sólo a sus respectivas comunidades sino, sobre todo, a su propia familia.

Desde un punto de vista dramático el mecanismo es manipulador aunque efectivo; es desde un punto de vista ideológico que a uno le hace ruidito, porque tras los horrores que sus héroes son obligados a padecer es totalmente lógico que uno, desde la seguridad de su butaca, clame por venganza. Es probable que desde Mad Max uno no sintiera esa sed por la sangre del enemigo, o sea del malo, y casualmente era el propio Mel quien encarnaba a aquel héroe vengativo de un futuro pos apocalíptico (la culpa de todo la debe tener George Miller, que ahora se hace el inocentote con una animación sobre pingüinitos). En todo caso, lo del Gibson director es por lo menos un poco sádico, porque sin llegar al extremo gore de las torturas que exhibía en La Pasión de Cristo, en Apocalypto presenta a la civilización maya (una civilización, es cierto, ya decadente, casi condenada a su propia desaparición, como en una versión mesoamericana de Sodoma y Gomorra) como si fuera el mismo infierno en la tierra.

Varios historiadores, sobre todo los especialistas en la cultura maya, manifestaron su rechazo a la versión ofrecida por Gibson y su coguionista Farhad Safinia. Aquí podríamos dedicarnos a elucubrar sobre la responsabilidad y/o la libertad del artista cuando de reinterpretar la historia se trata, como ya se hizo abundantemente, no hace mucho, a propósito de Sofia Coppola y su Maria Antonieta. Pero lo cierto es que sería un poco ilógico evaluar una película como si se tratase de una lección de historia. Una película es ante todo un relato, una anécdota ubicada en determinado contexto que puede o no ser verídico. En este caso lo es, más allá de que el autor tome de ese contexto/período/cultura lo que le sirva en función de ese relato y de esa anécdota.

Lo que es más difícil poner en duda es la eficacia narrativa de la película. Cuando quiere, Gibson demuestra ser un estupendo director de cine, en este caso con particular brío para las secuencias de acción (desde ese punto de vista Apocalypto tiene algunos momentos muy bien resueltos). También sabe ser juguetón en los momentos divertidos (apenas el comienzo) y un poco tierno en los momentos más sensibles (esposa e hijo). Y a pesar de contar con un elenco amateur (o, por lo menos, desconocido) sabe extraer de él un rendimiento atendible (sobre todo de su protagonista Rudy Youngblood, que está realmente bien). En su contra juegan algunos esquematismos y estereotipos, en particular del lado de los “malos” (que son realmente malos) y, una vez más, esa insistencia en una violencia explícita más que nada asquerosa.

Finalmente cabe preguntarse qué aporte realiza la película a una comprensión de la conquista de América. La visión de Gibson parece sugerir que las civilizaciones indígenas que por entonces habitaban el continente (o por lo menos esa región mesoamericana) se encontraban en franca decadencia, lo que habría facilitado (¿justificado?) el genocidio que vino después. O, por el contrario, que esos españoles que llegaron desde el mar vinieron a arrasar la escasa inocencia que aún permanecía oculta en los bosques, y de la que Garra de Jaguar y los suyos serían los últimos representantes.


Por Enrique Buchichio para Cartelera.com.uy