El lector

El lector

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  • Titulo original: The reader
  • Dirección: Stephen Daldry
  • Género: Drama
  • Protagonistas: Kate Winslet - Ralph Fiennes
  • País: Estados Unidos-Alemania Año: 2008
  • Duracion: 123'
  • Elenco: David Kross - Lena Olin - Jeanette Hain - Bruno Ganz
  • IMBD
  • Disponible en: DVD Netflix
  • Tipo: Película

Ficha

Resumen

Alemania, después de la Segunda Guerra Mundial. Tras casi una década de que su romance con una mujer mayor terminase abruptamente, el estudiante de leyes Michael Berg (David Kross) reencuentra a su amor de la adolescencia (Kate Winslet) mientras es juzgada por colaborar con el régimen nazi. Adaptación de la novela de Bernhard Schlink a cargo del guionista David Hare y del director Stephen Daldry (Billy Elliot, Las Horas). Por esta labor Winslet obtuvo el Oscar, el Globo de Oro y varios otros premios como mejor actriz del 2008.

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Comentario de Cartelera.com.uy

En pocas palabras…: Un drama intenso y conmovedor, que a partir de una historia de amor secreta reflexiona sobre la memoria, la justicia, la culpa y el perdón. Se destacan las actuaciones de Kate Winslet y David Kross.

Culpables

Hanna Schmitz. Ese es el nombre de la mujer que marcó la vida de Michael Berg. Hubiera sido sólo un intenso romance adolescente (para él, que era el único adolescente en esa relación), fácil de olvidar al cabo de unos años, si no fuera que casi una década después Michael ha decidido ser abogado y asiste como parte de su formación a un juicio contra colaboradoras del nazismo. O porque 15 años antes, mientras Michael estaba naciendo, la joven Hanna respondía a una convocatoria del régimen (“es que estaban buscando guardias…”).

Al igual que la novela del alemán Bernhard Schlink en que se basa, El Lector se divide básicamente en tres capítulos temporales, los cuales se van entrelazando a medida que la trama avanza. En el primero de ellos asistimos al primer encuentro entre Michael y Hanna y al desarrollo de su relación clandestina, que para él implica, claramente, el despertar sexual y su primer gran amor. Su primer encuentro íntimo es un prodigio de sensualidad, filmado con la sutileza que cabe esperar de un director como Stephen Daldry. Hanna es una mujer misteriosa, hosca, que –como lo sabremos más adelante- oculta un pasado terrible. Pero también descubrimos que posee una sensibilidad latente capaz de emerger a la superficie cuando se ve inesperadamente motivada por la literatura (sus encuentros están marcados tanto por el sexo como por las lecturas en voz alta de textos célebres que le regala Michael) o por un acontecimiento poético y casual como esa visita a una vieja iglesia. Como toda historia de amor vista desde los ojos de un adolescente, tiene sus momentos bellos y también desgarradores.

El segundo capítulo transcurre ocho años después, mientras Michael se ha convertido en un estudiante de leyes y Hanna en acusada por crímenes de guerra. Es un capítulo por demás revelador, porque no sólo Michael se enfrenta –y con él, nosotros- a las contradictorias emociones que ese inesperado reencuentro le produce, sino que además queda planteado quizás el tema de fondo de esta historia: cómo lidiaron las siguientes generaciones alemanas con el trauma y la culpa ante el Holocausto. La pasada relación entre ambos, sobre todo a la luz de toda esta nueva perspectiva que arroja el juicio y la eventual responsabilidad de Hanna en los crímenes de los que se le acusa, se revelan como una posible metáfora de la Alemania durante y después del nazismo. Porque, ¿acaso es posible convivir con un monstruo y no haberse dado cuenta? La responsabilidad individual frente a la responsabilidad colectiva, las diversas facetas de la culpa, la complejidad del ser humano (que pocas veces es tan bueno o tan malo como nos resultaría más fácil encasillarlo), así como las distintas formas de analfabetismo, son cuestiones que sobrevuelan un relato que va mucho más allá de una historia de amor traumática.

La tercera parte encuentra a un Michael adulto (Ralph Fiennes), convertido en exitoso abogado pero en fracasado padre de familia, recordando las derivaciones de una relación que ha marcado su vida. Ese entrelazamiento temporal es acorde con la habilidad narrativa de Daldry y el guionista y dramaturgo David Hare, quienes ya habían colaborado mutuamente en Las Horas (2002), otra adaptación literaria que también versaba sobre el amor, el paso del tiempo y el efecto de los libros en la vida de las personas. Desde el punto de vista cinematográfico, El Lector es otro gran logro de Daldry, con destaques para la fotografía de Roger Deakins y Chris Menges, el diseño de producción de Brigitte Broch, y la música de Nico Muhly.

Personalmente me resultó algo frío y distante el tratamiento emocional de los personajes, en particular el de Hanna y el del Michael adulto, pero quizás se deba a la ambigüedad emocional que generan dos personajes cuyas reacciones y actitudes no terminamos de entender del todo, porque no ofrecen una única lectura. O a cierta percepción muy personal de esa “frialdad” germana que los actores parecen transmitir a la perfección. Es especialmente admirable –como siempre- el trabajo de Kate Winslet, por más que a cierta altura se hace un poco difícil atravesar su máscara de maquillaje. Pero la interpretación más sorprendente y conmovedora me resultó la del actor alemán David Kross, toda una revelación al conjugar la vulnerabilidad, inocencia, desencanto y dolor del joven Michael.

En el terreno en que la película triunfa sobre todo es en el de la reflexión, que se impone posteriormente al mero recuerdo de la anécdota que narra. Temas como la memoria, la responsabilidad, la culpa, el perdón y la justicia adquieren una relevancia adicional, especialmente aquí y ahora, en el año en que los uruguayos tenemos que decidir si queremos mantener la impunidad de la que gozan nuestros propios monstruos.


Por Enrique Buchichio para Cartelera.com.uy

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FILM/1222

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