Sweeney Todd: el barbero demoníaco de la Calle Fleet

Sweeney Todd: el barbero demoníaco de la Calle Fleet

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  • Titulo original: Sweeney Todd: the demon barber of Fleet Street
  • Dirección: Tim Burton
  • Género: Musical
  • Protagonistas: Johnny Deep - Helena Bonham Carter
  • País: Estados Unidos-Inglaterra Año: 2007
  • Duracion: 1h56'
  • Elenco: Alan Rickman - Sacha Baron Cohen - Timothy Spall
  • Sitio oficial IMBD
  • Disponible en: DVD
  • Tipo: Musical

Ficha

Resumen

Adaptación del musical de Broadway a su vez basado en una leyenda victoriana, cuenta la historia de Benjamin Barker, más conocido como Sweeney Todd (Johnny Depp), un hombre enviado injustamente a prisión que tras salir de la cárcel buscará vengarse del hombre que destruyó su vida. Para ello abrirá una barbería justo encima del local de Mrs. Lovett (Helena Bonham Carter), vendedora de los peores pasteles de carne de Londres.

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Comentario de Cartelera.com.uy

En pocas palabras…: Un musical soporífero y sangriento que parecía ideal para la macabra imaginación de Tim Burton, pero que resulta una verdadera decepción.

Manos de navaja

Me acerqué a ver Sweeney Todd con una predisposición negativa y otra positiva. La negativa es que, salvo contadas excepciones, no me gustan los musicales. Me aburren. Siempre me pareció bastante ridículo que los personajes interrumpan una escena para ponerse a cantar sus sentimientos a través de letras forzadas, que a veces funcionan y a veces no. Si viviera en los ’50 probablemente me gustarían. Pero vivo en el siglo XXI, y los musicales que he disfrutado son o bien óperas rock sobre músicos y/o cantantes, por lo cual la música les cae naturalmente (Pink Floyd: The Wall, Velvet Goldmine, Hedgwick and the Angry Inch) o comedias musicales visualmente deslumbrantes que, además, contaban una buena historia aderezada con excelentes canciones (Cantando en la Lluvia, Bailarina en la Oscuridad, Moulin Rouge, Chicago, Hairspray).

La predisposición positiva es que, obviamente, admiro a Tim Burton, lo cuento entre mis directores favoritos y, por lo tanto, espero cada una de sus películas con expectativa. Lo considero un tipo con una imaginación terrible, un sentido del humor retorcido y oscuro, y un gusto por lo excéntrico y lo bizarro que suele resultar en películas sumamente entretenidas y visualmente espléndidas. Y aunque algunas de sus creaciones (Ed Wood, Batman Vuelve, La Leyenda del Jinete sin Cabeza, El Joven Manos de Tijera) me han gustado más que otras (Batman, Marcianos al Ataque, El Planeta de los Simios), siempre es interesante y atractivo.

Imaginen mi consternación al comprobar que todo el talento de Burton no alcanzó para compensar mi predisposición negativa. Así es: Sweeney Todd me resultó, ante todo, un musical insoportable. Las canciones de Stephen Sondheim me parecieron en general espantosas, con una probable culminación de lo cursi e intolerable en la que canta la joven Johanna desde su ventana (si ella se sentía un pajarito encerrado en una jaula, yo gustosamente hubiese aplacado su sufrimiento –y el mío- de un hondazo). Y cada vez que el joven Anthony volvía a cantar “I feel you, Johanna” era como si un destornillador penetrara cada uno de mis oídos. La sensación fue casi similar en cada una de las canciones subsiguientes, aunque debo reconocer que las que interpretaba Johnny Depp se hacían más soportables porque, bueno, a Johnny uno le banca casi cualquier cosa.

Burton había coqueteado antes con el musical en El Extraño Mundo de Jack (1993) -su primera incursión en la animación que dirigió Henry Selick pero que Burton concibió y produjo- y luego como director en Charlie y la Fábrica de Chocolate (2005) y El Cadáver de la Novia (2005). En todos esos casos la música estuvo a cargo del genial Danny Elfman, colaborador de Burton desde La Gran Aventura de Pee-wee (1985), su primera película. Pero lamentablemente Burton quiso (o debió, por razones contractuales o de fidelidad al musical original de Broadway) respetar las canciones originales de Sondheim. Si la música hubiese estado a cargo de Elfman probablemente el resultado hubiese sido mucho mejor, quizás no muy diferente de la estupenda El Cadáver de la Novia, de la que Sweeney Todd podría considerarse una tía lejana. Es que ambas comparten ese clima lúgubre y macabro que es casi una marca de fábrica de Burton, además de contar con los mismos protagonistas (Depp y Helena Bonham Carter, que es pareja del director). Pero lo que es regocijo y celebración de la muerte en El Cadáver…, en Sweeney Todd se traduce en un negrísimo sentido del humor (tan negro que se confunde con las sombras del Londres victoriano) y en litros y litros de sangre trucha siendo despedida cual sifón de innumerables gargantas cortadas. Ideal para gente impresionable…

Por supuesto, la realización es impecable y el clima visual (casi una recreación de un universo dickensiano) está muy bien logrado; nadie puede esperar menos del director que creó (o al menos reinterpretó) Sleepy Hollow, Ciudad Gótica, la casa de Bela Lugosi o la fábrica de Willy Wonka. Lo que no se le puede perdonar, precisamente a quien nos transportó a sitios tan increíbles, es que nos aburra. Y Sweeney Todd es una película soberanamente aburrida. Y con malas canciones.

Un traspié lo tiene cualquiera. Sólo espero que Burton se reivindique próximamente con Frankenweenie, que traslada a formato de largo animado su propio corto de 1984; y con Alicia en el País de las Maravillas, adaptación del libro de Lewis Carroll que le proporciona, sin dudas, un universo ideal para su imaginación.


Por Enrique Buchichio para Cartelera.com.uy

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