Una guerra de película

Una guerra de película

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  • Titulo original: Tropic thunder
  • Dirección: Ben Stiller
  • Género: Comedia-Acción
  • Protagonistas: Ben Stiller - Robert Downey Jr.
  • País: Estados Unidos-Alemania Año: 2008
  • Duracion: 1h47'
  • Elenco: Jack Black - Jay Baruchel - Brandon T. Jackson - Nick Nolte
  • Sitio oficial IMBD
  • Disponible en: DVD
  • Tipo: Película

Ficha

Resumen

Jack Black, Robert Downey Jr. y Ben Stiller (que también dirige) encarnan a tres actores que filman una superproducción sobre la guerra de Vietnam en plena selva del sudeste asiático. Pero a medida que transcurre el rodaje, todo lo que podría ir mal sale peor, tanto que el reparto de estrellas acaba abandonado en mitad de la jungla teniendo que sobrevivir a un auténtico enfrentamiento con un grupo armado. Una gran sátira a Hollywood, al sistema de estrellas, a las manías y egos de actores y productores. Sumamente divertida.

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Comentario de Cartelera.com.uy

En pocas palabras…: Un excelente entretenimiento, realmente gracioso y divertido, que se permite tomarle el pelo a la misma industria de la que sale. Genial caracterización de Robert Downey Jr. como afro americano.

Las reglas del juego

Además de ser uno de los comediantes más exitosos de los últimos años en el cine norteamericano (Loco por Mary, La Familia de mi Novia, Madagascar, Una Noche en el Museo), Ben Stiller es también un director ocasional (La Dura Realidad, El Insoportable, Zoolander). Con Una Guerra de Película ha hecho no sólo su mejor película como director sino además una de las mejores comedias del año.

La broma consiste en tomarle el pelo a casi todos los clichés del cine bélico, inspirándose a su vez en algunas de las mejores obras del género; son evidentes ciertas referencias a Apocalypse Now (1979), Rambo (1982), Pelotón (1986) y La Delgada Línea Roja (1998). Pero la parodia va más allá de las películas de guerra y alcanza a buena parte de la industria de Hollywood, en particular a productores desalmados (figura encarnada aquí por un casi irreconocible Tom Cruise), a directores incompetentes (un genial Steve Coogan que lamentablemente aparece demasiado poco), a agentes fácilmente corrompibles (el mejor Matthew McConaughey que hemos visto en mucho tiempo) y, por supuesto, a estrellas maniáticas, caprichosas y egocéntricas.

Allí están Tugg Speedman (Stiller), héroe de acción en decadencia que tras el estrepitoso fracaso de su intento por componer un rol dramático (de discapacitado intelectual, en uno de los apuntes menos políticamente correctos de la película) se convence de que está frente a su gran oportunidad; Jeff Portnoy (Jack Black), un comediante con un serio problema de adicción a las drogas que es toda una parodia al Eddie Murphy de El Profesor Chiflado (y de prácticamente todas las películas que ha hecho desde entonces; ver sino el falso tráiler que antecede a la película); y Kirk Lazarus (Robert Downey Jr.), el actor de prestigio, australiano y ganador de cinco Oscares que, en su afán por meterse en la piel del personaje que le ha tocado, ha llegado demasiado lejos en su composición de un sargento afro americano (hay algo en su look del Richard Roundtree de Shaft). También están el actor novato cuya aspiración es básicamente que la fama le permita seducir mujeres, y el negro de verdad que recrimina a Lazarus el haberle quitado la oportunidad de trabajar a un “hermano”.

La parodia no llega al nivel de inteligencia y sarcasmo que aplicó el gran Robert Altman en su magnífica Las Reglas del Juego (The Player, 1992), en parte porque Altman era de verdad un marginado que de algún modo saldaba cuentas con la misma industria que le había dado la espalda (y ese claramente no es el caso de Stiller). Pero ciertamente es más ocurrente y divertida que una parodia del tipo Scary Movie (o sea que Stiller está lejos de ser un maestro como Altman, pero es un tipo mucho más inteligente que los hermanos Wayans). De hecho hay algunos momentos realmente estupendos, y en casi todos ellos está ese sorprendente actor que es Downey Jr., que tiene algunas de las mejores líneas de diálogo de la película (a propósito, entre los guionistas están el propio Stiller y Justin Theroux, actor secundario a quien se ha visto en Mulholland Drive e Inland Empire, las últimas películas de David Lynch que ofrecen precisamente una visión bastante pesadillesca de Hollywood).

Del trío protagónico quizás el menos interesante sea precisamente Stiller, cuyos recursos para la comedia son siempre básicamente los mismos; incluso Black, que por momentos está pasado –algo más bien inherente a él-, tiene un par de momentos realmente graciosos. Y como regalo adicional está el brillante Nick Nolte, quien fue precisamente un teniente coronel sádico y fanático en La Delgada Línea Roja y aquí es una mezcla de eso con veterano de guerra cuya historia personal inspira la película dentro de la película.

De manera que se trata de un excelente entretenimiento que, además, le toma el pelo a la propia industria de la que ha salido. Algo que todo el mundo en Hollywood debe haber perdonado con una sonrisa al considerarlo apenas una gran broma y no una crítica mordaz, que eso es lo que es, ni más ni menos. No es intención de Stiller escupir la mano que le da de comer, sino más bien seguir las reglas del juego. Tal vez su acto de irreverencia más radical sea jugar con el tema de la guerra, y sin disculparse por ello, en tiempos en que miles de soldados norteamericanos siguen absurdamente estancados en Irak y Afganistán. Allí está la verdadera estupidez, después de todo, mucho más preocupante que la que abunda en Hollywood.


Por Enrique Buchichio para Cartelera.com.uy

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