La teoría de los vidrios rotos

La teoría de los vidrios rotos

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  • Titulo original: La teoría de los vidrios rotos
  • Dirección: Diego Fernández Pujol
  • Género: Comedia
  • Protagonistas: Martín Slipak - Robert Moré
  • País: Uruguay-Argentina-Brasil Año: 2021
  • Duracion: 82'
  • Elenco: Roberto Birindelli - Jenny Galván - César Troncoso - Verónica Perrotta
  • Tipo: Película

Ficha

Resumen

Esta película basada en hechos reales trata sobre cómo Claudio Tapia (Martín Slipak), el nuevo perito de seguros que llega a una pequeña ciudad alejada de la capital, debe resolver un misterio un tanto peculiar y complejo. Al llegar se encuentra con la peor racha de autos incendiados que se ha visto en la historia del país. Acorralado por los clientes, Claudio deberá descubrir qué y quiénes se esconden detrás de los atentados, sin poder confiar en nada o en nadie.

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Trailer

Comentario de Cartelera.com.uy

El corredor ilustre


Al igual que en su primer largo, la atendible Rincón de Darwin (2013), Diego Fernández - director y coguionista, junto a Rodolfo Santullo, de este nuevo trabajo - desarrolla nuevamente una historia tomando algunos aspectos de una famosa teoría. Así como en aquel caso figuraba como referencia la desarrollada por el científico inglés Charles Darwin, aquí la teoría que da nombre a la película se generó a partir de estudios realizados por el sicólogo norteamericano Philip Lombardo; el centro de la cuestión tiene que ver con cómo algunos hechos influyen en la concatenación de ciertas actividades delictivas.


La trama tiene su punto de partida cuando Claudio Tapia, un joven corredor de seguros, es trasladado a un pueblo del interior - filmado en la localidad de Aiguá, departamento de Maldonado - lo que en primera instancia es tomado por el protagonista como un ascenso. Al llegar al lugar, aparecen con el correr de los días unos cuantos autos incendiados (esta sucesión de actos vandálicos sucedió en realidad en Cerro Largo hace unos años), la mayoría asegurados en la empresa en la que Tapia presta funciones. A partir de estos hechos, el joven corredor estará sometido a presiones varias, a saber: autoridades y personalidades locales, clientes de la aseguradora y su propio jefe.


El tono predominante en la anécdota es el de una comedia costumbrista con muchos momentos de real humor. En esto tiene mucho que ver un efectivo guion realzado por muy buenas actuaciones y, también, la banda sonora compuesta por Franny Glass e interpretada con un gracejo realmente disfrutable por Humberto De Vargas. En este sentido, la escena en que Jorge Temponi hace playback sobre la voz de De Vargas es de verdadera antología.


En eso del forastero que llega a un lugar donde no se lo trata del todo bien, ya sea por lo que le toca afrontar o simplemente por no ser del lugar, hay algunos puntos de contacto con El ciudadano ilustre (2016), esa gran película argentina dirigida por la dupla integrada por Gastón Duprat y Mariano Cohn.


Todo se potencia gracias a un elenco rioplatense que, en la mayoría de los casos, raya a gran altura. Martín Slipak, el joven protagonista argentino, confirma virtudes ya demostradas en películas como Resurrección (2015) y Tiempo perdido (2019) y también en series como La última hora (2016) y Encerrados (2018). El otro actor argentino, Guillermo Arengo - en el rol del jefe - también está a gran nivel.


En cuanto al elenco uruguayo, vemos en pantalla unas cuantas figuras fácilmente reconocibles. Dentro de un marco general de buenas labores, resalto las del ya citado Temponi, César Troncoso como un comisario bastante pintoresco, Verónica Perrota como la empleada del hotel en donde el joven corredor se aloja - personaje que por cierto aporta la mayor parte de sentido común de la historia -, además de participaciones no muy extensas pero muy efectivas de Carlos Frasca y Christian Font. Dejo para el final a Moré, que sobre todo a través de su lenguaje corporal compone un personaje sumamente disfrutable y efectivo.


Un par de momentos un tanto oscuros que no condicen con el tono general, y un final donde se percibe cierto apresuramiento en develar todas las incógnitas, no alcanzan a desmerecer un trabajo en el que Diego Fernández confirma sus virtudes como narrador y como director de actores.


En suma, estamos ante una película que no pretende más de lo que muestra y que cumple con creces en su apuesta de brindar una historia entretenida, ocurrente y divertida.


Por Pablo Delucis para Cartelera.com.uy

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