La Crónica Francesa

La Crónica Francesa

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  • Titulo original: The French Dispatch
  • Dirección: Wes Anderson
  • Género: Comedia
  • Protagonistas: Benicio Del Toro - Frances McDormand
  • País: Estados Unidos-Alemania Año: 2021
  • Duracion: 108'
  • Elenco: Jeffrey Wright - Adrien Brody - Tilda Swinton - Timothée Chalamet - Léa Seydoux
  • Sitio oficial IMBD
  • Disponible en: Flow | Cablevisión
  • Tipo: Película

Ficha

Resumen

La Crónica Francesa, de Wes Anderson (El Gran Hotel Budapest), es una carta de amor a los periodistas. Está ambientada en la redacción de una revista estadounidense en una ficticia ciudad francesa del siglo XX, y da vida a una colección de historias publicadas en La Crónica Francesa, la revista en cuestión.

 

Disponible en On demand de Flow

Trailer

Comentario de Cartelera.com.uy

Los viejos cronistas


Aún para quienes pensamos que Wes Anderson hace, desde hace años, prácticamente la misma película (un cine previsible, vistoso y sin sorpresas, totalmente entregado a su estilo y con poco de nuevo para ofrecer) cada tanto nos logra sorprender con ideas, personas o situaciones atractivas e interesantes. O, al menos, que capturan nuestro interés adormecido y un tanto desencantado. Dejando de lado la primera parte de su obra (Rushmore, The Royal Tenenbaums, Vida acuática), que sigo considerando la mejor, ese ha sido el caso de la maravillosa animación Fantástico Sr. Fox (2009), de El gran hotel Budapest (2014) y ahora de éste, su décimo largometraje.


El asunto tiene muchos puntos en común con la anterior película de imagen real del director (en el medio hizo otra animación, Isla de perros, de 2018): ambientación en Europa, epicentro en un lugar (allá un hotel, acá la redacción de una revista estadounidense en Francia) en el que confluye una variada galería de personas que dispara las más increíbles situaciones. Y por supuesto, una entrega casi absoluta a una estética determinada, sumamente lúdica, que ya le conocemos y que se despliega de manera obsesiva, detallista, casi como un mecanismo de relojería que funciona a la perfección.


En este caso su inspiración surge de tres fuentes muy precisas: la prestigiosa publicación The New Yorker, de la cual Anderson fue y es un lector ávido (al punto de pretender comprar, infructuosamente, el archivo de la revista), el cine francés del que es admirador (algo notorio en casi toda su filmografía) y la estética de Francia, país por adopción del realizador nacido en Houston, Texas, en 1969. Muchos de los personajes se inspiran, de hecho, en periodistas reales que llenaron las páginas de The New Yorker, y que el propio director nombra a modo de homenaje en los créditos finales.


El personaje que encarna Bill Murray, por ejemplo, está inspirado en Harold Ross, creador de The New Yorker y director de la revista entre 1925 y 1951. El cronista en bicicleta Owen Wilson es una suerte de Joseph Mitchell, una de las firmas más estelares de The New Yorker. La conferencista Tilda Swinton emula a Rosamond Bernier, periodista surgida de la intelectualidad bohemia de Filadelfia, amiga de Pablo Picasso, Frida Kahlo y Aaron Copland, y que tras la Segunda Guerra Mundial se mudó a París, donde trabajó para la edición francesa de Vogue y luego fundó la revista de arte L'Oeil, que sigue existiendo hoy. En la segunda mitad de su vida, se hizo conocida por sus conferencias sobre los grandes artistas del siglo XX, como lo hace Swinton en la película narrando la increíble historia de Moses Rosenthaler (Benicio Del Toro).


Frances McDormand es sin dudas Mavis Gallant, escritora canadiense que escribió unas 60 crónicas para The New Yorker desde París, ciudad en la que residiría hasta su muerte en 2014. La más conocida de ellas es "The Events in May", donde relataba cómo una pequeña revuelta juvenil acabó poniendo patas arriba a todo el país, como lo hace precisamente Lucinda Krementz (McDormand) a través de su vínculo con el joven estudiante Timothée Chalamet. Quizás el más reconocible sea el periodista que interpreta Jeffrey Wright, que se inspira claramente en el gran escritor afroamericano James Baldwin, quien llegó al París de posguerra buscando refugio como hombre negro y homosexual, lejos de la persecución racial y homofóbica que sufría en su país.


Más allá de que se reconozcan o se conozcan estas fuentes de inspiración, el gran acierto y encanto de la película está precisamente en otorgarle protagonismo a aquellos viejos cronistas, esa raza de escritores aventureros que salían al mundo a descubrir personas, hechos y ambientes para luego describirlos con mayor o menor vuelo poético o periodístico en las páginas de periódicos y revistas. Ofreciendo una mirada particular sobre el mundo que les rodeaba, y vaya que había un mundo por descubrir en el siglo XX que tanto fascina a Wes Anderson. Que la película esté estructurada en cuatro historias breves (como secciones de una revista) contribuye a que la narración sea fluida, concreta y estimulante, dejando al espectador casi siempre con ganas de saber más sobre esos personajes, tanto sobre los cronistas que narran como sobre algunos de los personajes que persiguen en sus crónicas.


Cada uno de esos segmentos exhibe, como cabe esperarse, exquisitos y variados recursos visuales que van desde la dirección de arte a la fotografía, secuencias de animación y paletas de color cambiantes de acuerdo a la historia en cuestión. Todo acompañado maravillosamente por la composición musical de Alexandre Desplat (francés, por supuesto) y animado por un elenco súper estelar plagado de viejos colaboradores del director (como Swinton, Murray, Wilson, Jason Schwartzman o Anjelica Huston, en la voz en off) y dentro del cual no es extraño ver a figuras muy conocidas como Elisabeth Moss, Edward Norton, Willem Dafoe o Christoph Waltz en pequeños papeles. Como muchos espectadores, ellos también son incondicionales del director.

 


Por Enrique Buchichio para Cartelera.com.uy

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