Django sin cadenas

Django sin cadenas

+15 años Ver comentarios
  • Titulo original: Django unchained
  • Dirección: Quentin Tarantino
  • Género: Western
  • Protagonistas: Jamie Foxx - Christoph Waltz
  • País: Estados Unidos Año: 2012
  • Duracion: 2h21'
  • Elenco: Leonardo DiCaprio - Kerry Washington - Samuel L. Jackson
  • Sitio oficial IMBD
  • Disponible en: DVD
  • Tipo: Película

Ficha

Resumen

Situada en el Sur de Estados Unidos dos años antes de la Guerra Civil, la nueva película de Quentin Tarantino narra la historia de Django (Jamie Foxx), un esclavo que entabla una curiosa sociedad con el Dr. King Schultz (Christoph Waltz), un caza-recompensas nacido en Alemania. Schultz sigue el rastro de dos hermanos asesinos, y Django desea encontrar y liberar a Broomhilda (Kerry Washington), la esposa que perdió durante la trata de esclavos. Su camino los lleva hasta la hacienda del despiadado Calvin Candie (Leonardo DiCaprio).

Publicidad

Trailer

Comentario de Cartelera.com.uy

En pocas palabras...: Aún una película imperfecta de Tarantino es mucho mejor que el 90 por ciento de lo que se verá en cine este año, y probablemente el año que viene también.

Cosa ‘e mandinga

En el cine no volaba una mosca. Bueno, casi: se oía el inevitable ruido del pop y siempre hay alguno o alguna que no silencia su celular. Pero salvo por eso, no se oía ni un murmullo. Éramos decenas de personas desconocidas, sentadas en la oscuridad, sin poder quitar los ojos de la pantalla. Durante dos horas y cuarto. Hay que reconocer que, en estos tiempos, solo unos pocos cineastas logran ese milagro. Quentin Tarantino es uno de ellos.

Y lo hace aún con una de sus películas más irregulares, o al menos una de las menos perfectas de su filmografía. Claro que aún una película imperfecta de Tarantino es mucho mejor que el 90 por ciento de lo que se verá en cine este año, y probablemente el año que viene también. De Estados Unidos o de cualquier origen. El tipo sigue haciendo el cine que le da la gana, recicla todo lo que le gusta (su escuela de cine fue mirar muchas, muchas películas), y entrega al espectador un verdadero festín cinematográfico de principio a fin, plagado de referencias y homenajes. Esta vez le tocó al spaghetti western, esa tradición de las películas de vaqueros off Hollywood que nació en Italia y España a mediados de los 60, y de la cual la trilogía de Sergio Leone (Por un puñado de dólares, Por unos pocos dólares más, El bueno, el malo y el feo) es quizás el modelo por excelencia.

Sin embargo Tarantino toma como referencia principal a Django (1966), del director Sergio Corbucci, otro spaghetti western igualmente clásico pero, si se quiere, menos "prestigioso" (se sabe que Tarantino es un gran fan del cine clase B, y cuanto más guarro mejor) que convirtió a Franco Nero en una estrella internacional (lo mismo que hizo la "trilogía de los dólares" por Clint Eastwood). Tarantino no toma sólo el nombre del protagonista (aquí encarnado con la acertada cuota de coolness por Jamie Foxx) sino también algunos elementos argumentales que ya estaban en aquel original, como por ejemplo la venganza como móvil principal, la asociación comercial entre dos personajes, la presencia del racista Ku Klux Klan y el azote de una mujer por parte de hombres déspotas. Todo esto a Tarantino le sirve para ofrecer su propia versión de la época de la esclavitud previa a la guerra civil estadounidense, algo que le ha valido el rechazo de parte de la comunidad afroamericana encabezada por su colega, el director Spike Lee (quien, curiosamente, afirma no haber visto ni tener intenciones de ver la película).

Se sabe que Tarantino no es ajeno a la controversia, sobre todo debido al uso que hace de la violencia explícita como forma de entretenimiento (al parecer con una película violenta pero seria, está todo bien). Una discusión un poco absurda, pero que últimamente se ha visto ampliada debido a la incursión "políticamente incorrecta" del director en episodios realmente trágicos y sensibles de la historia (el nazismo y la Segunda Guerra Mundial en Bastardos sin gloria, la esclavitud y el racismo extremo en Django). Por alguna razón, sin embargo, no molestó a la comunidad judía el retrato del holocausto y el carisma divertido de un implacable oficial nazi en Bastardos sin gloria, que incluía una venganza brutal contra la oficialidad alemana. Aquí son extremadamente divertidas muchas escenas que involucran la trata de esclavos y el racismo extremo, una de ellas (tal vez la mejor) tiene que ver con una horda del KKK y sus discusiones respecto al uso o no de la tristemente célebre capucha blanca que les caracteriza.

Decir que por eso Tarantino le falta el respeto al padecimiento de los antepasados de los afro descendientes es desconocer las intenciones de la sátira. Pero claro, yo no soy negro. Cada quien sabe dónde le aprieta el zapato y hay que respetar eso. También hay que respetar (y agradecer) que un cineasta ofrezca, a partir de material dramático, un entretenimiento que es, al mismo tiempo, una forma de venganza (al menos en la ficción) contra aquellos racistas malolientes que abusaron sin escrúpulos de toda una raza. Del mismo modo lo era Bastardos sin gloria, que reescribía parte de la historia incluyendo el asesinato de Hitler por parte de una judía vengativa.

Más allá de las discusiones, lo que permanece es cine puro. A la manera de Tarantino, claro, y esto quiere decir que no a todo el mundo va a gustarle. A mí me parece que Django desencadenado no está entre lo mejor de Tarantino, básicamente porque se alarga un poco (aún cuando sus diálogos son frecuentemente brillantes y las actuaciones fenomenales) y porque se desordena un poco al final, ofreciendo no uno sino dos clímax, de los cuales el primero es el más interesante. Y por más que Foxx y Christoph Waltz hacen una dupla excelente, es imposible no sentir que la aparición de Leonardo DiCaprio - en el papel de un despiadado capataz de hacienda - le aporta a la película varios puntos. Su labor es sencillamente impecable, un regocijo para quien acepte reírse de las maldades de su personaje.

El goce de la película se redondea con dos condimentos esperables, pero no por ello menos disfrutables: una banda sonora genial que incluye composiciones de Ennio Morricone (el compositor paradigmático del spaghetti western) y de Luis Bacalov (autor de la música del Django original); y breves apariciones de actores secundarios "olvidados", a esta altura una marca de fábrica del director. Los tres más reconocibles son Don Johnson, Bruce Dern y, por supuesto, Franco Nero, a quien Django le enseña cómo pronunciar su nombre. Como si hiciera falta...


Por Enrique Buchichio para Cartelera.com.uy

Comentarios
FILM/6746

Publicidad

Publicidad