Mi familia

Mi familia

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  • Titulo original: The kids are all right
  • Dirección: Lisa Cholodenko
  • Género: Comedia dramática
  • Protagonistas: Annette Bening - Julianne Moore
  • País: Estados Unidos Año: 2010
  • Duracion: 1h46'
  • Elenco: Mark Ruffalo - Mia Wasikowska - Josh Hutcherson
  • Sitio oficial IMBD
  • Disponible en: DVD
  • Tipo: Película

Ficha

Resumen

Nic y Jules (Annette Bening y Julianne Moore) están casadas hace varios años y comparten su perfecta vida en pareja con sus respectivos hijos adolescentes, Joni (Mia Wasikowska) y Laser (Josh Hutcherson), ambos concebidos por inseminación artificial. Esa armonía se ve sacudida cuando ambos chicos buscan y encuentran a su padre biológico, Paul (Mark Ruffalo), quien se va insertando de a poco en la vida familiar.

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  • Multipremier

    • Sábado 19 de Junio

      • 00:55

Comentario de Cartelera.com.uy

En pocas palabras…: Una sensible comedia dramática sobre la falta de certezas (o la eterna búsqueda de ellas) que implica formar una familia, más allá de definiciones y preferencias sexuales. Excelente elenco en el que brilla especialmente Annette Bening.

Gente como uno

Esta es una película impensable hace 10, 20 o 30 años. No porque lo que cuenta no sucediera ya, de manera más o menos visible, sino porque recién ahora, en años recientes, las historias sobre vínculos afectivos, sexuales y familiares que se apartan de la norma se han hecho un lugar en el cine más o menos comercial (sigue siendo más frecuente su abordaje en el cine independiente). Películas como Filadelfia (1993), Secreto en la Montaña (2005) y Milk (2008), entre otras, ayudaron a abrir el camino, si bien en cada una de ellas el ejercicio de una sexualidad diversa, no heterosexual, se terminaba pagando con la muerte. Tal vez sea la televisión, a través de series como Will & Grace, Six Feet Under o The L Word (o, más recientemente y más cerca, Botineras) lo que ayude a ir “normalizando” las relaciones no tradicionales frente al público, pero para eso hacen falta más productos no estereotipados, desprejuiciados, no necesariamente positivos pero sí que exhiban el ejercicio de cualquier otra forma de la diversidad sexual como lo que realmente es: una forma más, ni más ni menos válida que cualquier otra, y con toda su complejidad.

Ese es precisamente el primer gran acierto de Mi Familia (curiosa traducción de un título original que significa “los chicos están bien”). El guión de Lisa Cholodenko y Stuart Blumberg no intenta idealizar el tipo de familia no tradicional que representan Nic, Jules y sus dos hijos adolescentes, cada uno producto de una inseminación artificial a la que se sometió cada una de ellas. Se trata de una familia moderadamente estable aunque con los conflictos típicos de cualquier familia: diferencias de criterio entre ambas madres en el ejercicio de la disciplina, rebeldía adolescente, el acecho de las malas influencias externas, la amenaza de la infidelidad… Se podrá decir que esa “normalidad” es creíble en Estados Unidos. Y sí, la película no es un reflejo del mundo, pero sí de un tipo de familia cada vez más extendida (o por lo menos, más visible) en gran parte del mundo occidental.

Quizás sea un poco fácil cómo se da todo el contacto entre los chicos y su padre biológico (Mark Ruffalo), anónimo donador de esperma cuando era muy joven que acepta muy gustosamente conocer a los frutos de aquella donación. Pero en cambio es muy inteligente (y lleno de matices) el abanico de reacciones que dispara la inclusión de este “elemento externo” en un ámbito familiar que hasta ese momento exhibía un alto grado de estabilidad y certezas. A partir de allí, lo que se perfilaba como una comedia sobre una familia poco tradicional, con todos los enredos y desafíos que eso conlleva (incluyendo algún gag muy irreverente, como el del porno) deriva en realidad en un retrato dramático muy certero sobre una pareja establecida que se enfrenta, quizás, a su primera gran crisis.

Que esa pareja esté compuesta por dos mujeres es un dato que deja de tener importancia a medida que avanza el relato; es decir, no habría grandes diferencias si el “tercero en discordia” fuera otra mujer, a no ser por los posibles replanteos que provoca un vínculo sexual (por más pasajero que sea) contrario a lo establecido (algo implícito). En todo caso, el reparto de géneros en la película obedece a una concepción saludablemente poco dogmática de las relaciones humanas, en contraposición con la creencia general de que una etiqueta (sea “gay”, “lesbiana”, “hetero” o cualquier otra) implica una única forma de comportamiento sexual y afectivo. Los seres humanos somos bastante más complejos e impredecibles que eso, por más que a muchos nos cueste reconocerlo.

Es totalmente lógico que una película así venga de la mano de una directora como Lisa Cholodenko (Los Ángeles, 1964), que debutó en el largo con una premiada realización sobre una conflictiva relación lésbica (High Art, 1998) y que luego derivó hacia historias no necesariamente de igual temática pero sí sobre personajes que, de algún modo, actuaban contra la corriente (Laurel Canyon, 2002; Cavedweller, 2004). En medio de todo eso dirigió algún episodio de series como Six Feet Under, The L Word y Hung antes de obtener, con Mi Familia, su mayor éxito hasta la fecha (más de 20 millones de dólares de recaudación sólo en Estados Unidos). Gran parte de la atracción que generó, seguramente, se debió al protagonismo de Julianne Moore y Annette Bening, dos de las mejores actrices en actividad en Hollywood. Particularmente Bening, con su sensible retrato de Nic (tal vez el sustento emocional, económico y por qué no institucional de la familia, en el sentido de ser quien brega por una mayor responsabilidad de todos sus integrantes) logra aquí uno de sus mejores trabajos. Hay que ver esos dos o tres momentos en que la cámara de Cholodenko desnuda toda la fragilidad de su personaje, ganándose la complicidad absoluta del espectador sin que esto implique una condena hacia Jules (la “hippie” de la pareja, la impulsiva, la irresponsable…).

Que uno comprenda y quiera a ambos personajes es el otro gran mérito de la directora y de su elenco, donde también habría que destacar la convincente naturalidad de los adolescentes Josh Hutcherson y Mia Wasikowska (la Alicia de Tim Burton). En definitiva, la película habla de la falta de certezas (o de la eterna búsqueda de ellas) que implica formar una familia, más allá de definiciones y preferencias sexuales.


Por Enrique Buchichio para Cartelera.com.uy

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